El vivero de empresas de Cabezo Beaza ayuda a montar medio centenar de negocios innovadores cada ejercicio, de los que el 75% supera los tres años de vida

Detrás de la figura del portero de fútbol del Villareal C.F., Andrés Fernández, está su lado más empresarial. Junto a los ingenieros Felipe Segura y Rubén Martínez ha montado un negocio en el que, a través del uso de la realidad virtual, ofrece la posibilidad a otras empresas de mejorar su imagen y sus servicios. En tan solo un año de vida, Biyectiva ya ha creado ocho puestos de trabajo y, en pocos meses, espera incrementar esa cifra hasta los 11. Su secreto es un innovador y pionero programa de reconocimiento facial capaz de detectar estados de ánimo. Con el ofrece información, por ejemplo,  a un supermercado sobre los gustos de los compradores. También incorpora un sistema de reconocimiento de imágenes televisivas a través de un dispositivo móvil, que le ha valido para ser llamado por la Lida de Fútbol Profesional para luchar contra el pirateo de las retransmisiones deportivas.

Su sede no está en una torre de un centro financiero o empresarial de una gran capital; se encuentra en el Centro Europeo de Empresas e Innovación de Cartagena (Ceeic). Junto a estos tres emprendedores están “los mejores”. Porque si por algo apuestan es por retener el talento. Ana Munuera, Jesús Molina y Adrián Arizaga son algunos de los tecnólogos que trabajan a su lado.

Este equipo es solo un ejemplo de la treintena de empresas relacionadas con las nuevas tecnologías digitales que alberga el Ceeic, situado en el Polígono Cabezo Beaza. El éxito de este vivero de empresas, dependiente del Instituto de Fomento de la Región de Murcia (INFO) de la Consejería de Empresa, Industria y Portavocía, radica en que cada proyecto que llega es mimado al máximo hasta convertirlo en realidad, “siempre y cuando haya posibilidades de éxito”, advierte el Coordinador de Proyectos, José Carlos García.

Un refugio

Tanto es así que los negocios que allí encuentran su refugio ya crean al año alrededor de 200 puestos de trabajo. Todo ello, por ejemplo, en un 2019 en que ya se han perdido más de 1.500 empleos, según los datos del Servicio de Empleo y Formación (SEF).

Las empresas ubicadas en el Ceeic tienen un índice de supervivencia tras el tercer año superior al 75%, lo que supone invertir la tasa de fracaso empresarial en el ámbito nacional. Un ejemplo de ello es Talliot, de la emprendedora Ana Salmerón. Su trabajo es crear robot, pero prefiere enseñar cómo se pueden montar. “A través de la tecnología intento llegar a los más jóvenes de una manera divertida, atractiva y práctica”, explica. Se trata de un nuevo concepto de escuela de verano que permite a chavales de Educación Primaria y Secundaria diseñar y fabricar un robot adecuado a su edad. Esta joven da empleo a otro media docena de trabajadores cada vez que imparte talleres y cursos.

Entre los más jóvenes de este vivero están Gonzalo Cruzado, de 26 años, y Miguel Martínez, de 25. Su novísima empresa (fue creada en Octubre de este año) ya está firmando contratos y cerrando proyectos de instalaciones fotovoltaicas en naves industriales y comunidades de vecinos. El autoconsumo comunitario, antes prohibido y penalizado, y la posibilidad de vender los excedentes les hizo montar Crusol Proyectos e Instalaciones. “Por primera vez, es más rentable generar tu propia electricidad que comprarla”, asegura Cruzado.

Los periodos de amortización de estas instalaciones están entre  y 8 años, en función de la potencia instalada y los patrones de autoconsumo. “Lo importante es hacer instalaciones a medida, para acompasar la curva de generación fotovoltaica diaria a la curva de consumo”, razona Martínez.

Proyectos en 3D

La empresa, en la que también participa el empresario David Ayala aportando su experiencia en el mundo de los negocios, oferta la proyección en 3D de las instalaciones fotovoltaicas para anticipar su impacto visual y estudiar las sombras que le generarán los edificios a su alrededor.

Muchos de los negocios que acoge esta incubadora tecnológica, una treintena en total, emigran, pero otros se quedan. Actualmente está al 92% de ocupación. Incluso han llegado a tener lista de espera para alquilar algunos módulos, concretamente, los de 20 metros cuadrados. Los tienen, además, de 50 y 100, en régimen de alquiler y adaptados a las necesidades específicas de los empresarios. Además, disponen de un salón de actos, salas de reuniones y aulas de formación, y otros servicios como fax y fotocopiadora.

Instalados allí están José Antonio López, Rocío Hernández y Antonio Jesús Martínez. Los tres forman Xyze, dedicada a la representación virtual de proyectos arquitectónicos. “Mediante una aplicación propia, diseñamos recorridos virtuales en estas representaciones. Nuestro objetivo es adaptar toda la información de los proyectos a un contexto más interactivo, facilitando la interpretación por parte del usuario final”, cuenta José Antonio López.

Para facilitar operaciones

Aunque no esté ubicada en Ceeic, Planificación Quirúrgica IQx también está siendo acelerada por la incubadora. Están en La Alberca. A través de la realidad virtual y aumentada y la impresión 3D facilita el trabajo a cirujanos. Fabrica guías y plantillas para planificar la operación de la mejor manera posible. Además, gracias a la tecnología que usa esta empresa dirigida por Conrado Miguel Baño se puede seguir la operación quirúrgica en tiempo real.

Reportaje firmado por Antonio López del medio LaVerdad.